Publicado el 04/06/2025 por Administrador
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Lucía Topolansky, exvicepresidenta de Uruguay y viuda del expresidente José Mujica, ha revelado públicamente que ha dejado en testamento la chacra donde vivió con su esposo al Movimiento de Participación Popular (MPP), el sector político al que ambos han pertenecido durante décadas. La decisión busca garantizar que el predio continúe siendo un espacio de trabajo, formación y militancia.
“Yo no tengo hijos y tengo un testamento hecho; va a quedar para la organización política”, declaró Topolansky durante una entrevista televisiva. La chacra, ubicada en la zona rural de Rincón del Cerro, Montevideo, ha sido durante años el emblema de la vida austera, productiva y sencilla que compartió con Mujica, incluso mientras él era presidente del país.
Topolansky explicó que la propiedad está a su nombre desde su adquisición, y aseguró que su deseo es que la tierra se mantenga viva, generando empleo y formación para las futuras generaciones. En ese sentido, ya se encuentra realizando los trámites correspondientes ante el Banco de Previsión Social para regularizar la situación de quienes trabajan actualmente en la chacra.
“No se trata solo de conservar la tierra, sino de que siga siendo útil, que genere trabajo, que siga produciendo”, afirmó. Además, comentó que ha comenzado a coordinar con integrantes del MPP la posibilidad de utilizar el espacio para actividades de formación política.
La chacra ya tiene una historia de servicio social, ya que una parte del terreno fue donada anteriormente para construir un centro de formación agraria de la Universidad del Trabajo del Uruguay (UTU), lo que refuerza su vínculo con la educación y el compromiso colectivo.
Con 81 años y luego del fallecimiento de Mujica en mayo pasado, Lucía asegura que seguirá militando "hasta el último día" y que la actividad política le ayuda a sobrellevar la pérdida. “Uno nunca se jubila de esto, porque se milita con la cabeza, con la palabra, con la voluntad”, expresó.
La donación de la chacra no solo honra la memoria de Mujica, sino que perpetúa la historia de lucha y coherencia ideológica de la pareja. El legado de ambos continuará latiendo en la tierra que trabajaron y en las convicciones que defendieron hasta el final.
El MPP ya comienza a proyectar cómo aprovechar ese espacio para la formación y encuentro de sus bases. La chacra de Rincón del Cerro, que durante años fue testigo de una forma distinta de hacer política, seguirá siendo un símbolo vivo de compromiso, austeridad y transformación.